Miércoles 14 de Noviembre, 2018
Actualidad

Demanda por difamación: Motivo del tiroteo en The Capital Gazette

Viernes 6 de Julio, 2018

Un ataque más queda en la memoria de la prensa internacional, en esta ocasión fue el periódico de Annapolis (Maryland, EEUU), Capital Gazette, que perdió a cinco de sus colaboradores en un tiroteo el jueves de la semana anterior. 

Entre las víctimas mortales del tiroteo están los editores Rob Hiaasen, Gerald Fischman, Wendi Winters y John McNamara y Rebecca Smith, quien fue la asistente de ventas para el medio.  El sospechoso de este ataque es Jarrod Ramos de 38 años de edad, que actuó por venganza, según informaron las autoridades estadounidenses.  

En el año 2011 el diario Capital Gazette publicó un artículo donde señaló a Ramos como un acosador de mujeres en las redes sociales, basándose en documentos judiciales. Ramos demandó al medio por difamación, pero perdió en el 2015 la demanda.

Siempre hay un frágil equilibrio entre la libertad de expresión de una persona y el derecho de otra a proteger su reputación. El término "difamación" abarca toda declaración que dañe la imagen de una persona, según explicó el abogado y Presidente del Instituto de Prensa y Libertad de Expresión (IPLEX), Alejandro Delgado Faith. 

En relación con este caso, Alejandro Delgado mencionó “Es un atentado contra periodistas por hacer su trabajo (…) también denota problemas porque es una forma de acoso, desgraciadamente hay vidas de por medio y es absolutamente condenable”.

Difamación 

Para el abogado Luis Sáenz Zumbado, la difamación en Costa Rica es un delito que esta descrito en el artículo 144 del código penal, es uno de los tipos penales que protegen el derecho al honor de las personas. 

“En Estados Unidos es muy probable que la difamación sea vista como una figura donde no hay ofensa directa al honor como si lo es el caso de la injuria costarricense, que es la difusión y propagación de versiones que pueden afectar la reputación de una persona”, agregó Sáenz. 

Según el asesor legal otros delitos son la injuria que es una ofensa y se hace en forma personal y la calumnia que es una atribución falsa de un delito que si se publica conlleva a la difamación. 

Para Alejandro Delgado es necesario adaptar la legislación costarricense “Desde mi punto de vista, el país sigue teniendo una deuda, que es ajustar la legislación de los delitos contra el honor a los estándares del sistema interamericano y eso implica introducir algunas modificaciones”.  

De acuerdo con el experto en leyes, la legislación tica en materia de delitos contra el honor obedece a una realidad muy distinta a la que vivimos hoy en día y desde esa perspectiva hay que modernizarla, con el objetivo de sancionar con la ley penal que es la más gravosa de todo el sistema jurídico. 

Reacciones de Periodistas 

Para los periodistas costarricenses este caso demuestra una vez más la poca tolerancia y respeto por las opiniones de los demás.

Según expresó el periodista de Telenoticias, Marcelo Castro Benavides, no hay una garantía para poder ejercer la libertad de expresión si hay este tipo de atentados.

“Surgen inquietudes, obviamente es una amenaza seria a la libertad, a la vida de las personas que trabajan en medios de comunicación, no solo periodistas, sino también fotógrafos, entre otros”, agregó Castro.

El experimentado periodista indicó también que el otro elemento que se debe señalar en este caso es el irrespeto, donde se es capaz de usar la violencia en contra de las personas que tienen diferentes criterios y esto se puede ver en redes sociales por medio de amenazas y ofensas. 

“Yo pienso que la defensa de las ideas no debe de pasa por un grado de intolerancia, creo que defender las ideas pasa más bien por una discusión sana, por argumentos sanos”, concluyó Castro.

Por otra parte el periodista y escritor Carlos Morales Castro opina que este no es el primero ni será el último tiroteo en Estados Unidos ya que la industria de armas que existe en el país norteamericano es de fácil acceso para todos los ciudadanos. 

“Me parece que es una nación donde las armas circulan como productos de farmacia, es decir, uno puede comprar una máquina para matar con velocidad automática a 45 balas por segundo”, añadió Morales. 

El escritor recordó también otros casos donde la prensa se ha visto afectada por atentados como lo fue Charlie Hebdo, semanario satírico francés, atacado en el año 2015. 


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