Viernes 19 de Octubre, 2018
Criterium

La esperanza es lo último que se pierde

Adriana Nuñez Artiles *
Viernes 13 de Abril, 2018
“No preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país” (John F. Kennedy)
 
Se acerca el 1 de Mayo y con la llegada de esta fecha tan importante -no solo para los trabajadores pues se conmemora su día- sino también para el país entero ya que se inician los cambios en la Asamblea Legislativa y entramos en la recta final hacia el traspaso de poderes, resulta vital mostrar una actitud positiva aunque expectante.
 
Por ello, de cara a los próximos acontecimientos, algunos nos repetimos una y otra vez, la famosa frase popular: “la esperanza es lo último que se pierde…”
 
Después del bizarro proceso electoral que polarizó a miles de ciudadanos; tras los escándalos que aún repercuten en nuestros oídos, incluido por supuesto el del famoso “cementazo”; viendo las cifras de asaltos, violencia familiar, muertes por accidentes en carretera, ajusticiamientos por drogas y otros horrendos actos;  sumando además el temor de los asalariados por el impacto de la cacareada reforma fiscal en sueldos, pensiones y tarjetas; o lo cara que está la vida en Costa Rica, para mencionar solo algunos aspectos, sin lugar a dudas, mantener la esperanza en alto es algo que definitivamente también está en juego.
 
Mucho se espera del próximo gobierno en cuanto a la toma de decisiones oportunas y justas, que redunden en beneficios colectivos. El ejercicio del poder conlleva la enorme responsabilidad de poner a funcionar la maquinaria estatal con firmeza, exigiendo la acción comprometida de jerarcas y funcionarios y por supuesto, demandando la agilización de todos los procesos. Creo que en esto consiste un gobierno de “unidad nacional” como lo han llamado quienes ganaron las elecciones en la segunda ronda electoral. Porque no se trata de incorporar ministros o personalidades de otras agrupaciones políticas para –gajo a gajo- repartirse la naranja. 
 
Consiste -por lo menos en mi humilde criterio- en estimular y apelar a la conciencia ciudadana de intelectuales, diputados, dirigentes sindicales, estudiantes, religiosos, populares, en fin, de quienes desde distintas tribunas pueden contribuir de forma decisiva para que las propuestas caminen y las obras se realicen.
 
En esta quijotesca -pero no imposible- pretensión, la prensa puede jugar un papel decisivo, pues así como en ocasiones señalan con el dedo los escándalos, defectos y yerros, así también pueden utilizar los valiosos espacios mediáticos para informar a la ciudadanía sobre lo bueno que se esté haciendo, los beneficios e impacto de una u otra acción, dónde se estancan los esfuerzos o por el contrario, quienes los saben dirigir y llevar a buen puerto.
 
Numerosos y variados ejemplos de buena administración, de conciencia social empresarial, de progreso, creatividad y trabajo, los hay en el país. 
 
Emularlos no sería difícil si -apartando resquemores ideológicos, egoísmos y debilidades- nos abrimos a la era del entendimiento, la solidaridad y el apoyo decidido, que es lo que una vez hizo grande a la pequeña Costa Rica.
 
Conservemos -al menos por un tiempo prudencial- la fe y la esperanza de que políticos, empresarios, trabajadores, periodistas, laicos o religiosos, ricos y pobres, lo entendamos así. 
 
“Porque a mí me podrían arrancar el recuerdo como un brazo, pero no la esperanza que es de hueso y cuando me la arranquen dejaré de ser esto “que te estrecha las manos” (Credo, Jorge Debravo)
 
(*) Expresidenta del Colegio de Periodistas

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