Miércoles 14 de Noviembre, 2018
Criterium

La ética ciudadana: el antídoto de las “Fake News”

M.S.c Efraín Cavallini Acuña

Miércoles 17 de Octubre, 2018
  • No repliquemos ni compartamos las mentiras

 

En últimos tiempos nos hemos visto afectados ante el surgimiento de las noticias falsas, que han venido a alterar de alguna forma el paisaje informativo nacional e internacional.

Las noticias falsas se han convertido en herramientas utilizadas por quienes no desean someterse a la crítica y al análisis riguroso, sino, lo que pretenden es desprestigiar y desvirtuar la verdad y el honor de los diferentes medios de comunicación, personas, organizaciones y  otros que actúan éticamente.

Aunque el tema de la noticias falsas no es de ahora, es mediante el surgimiento y uso de redes sociales en Internet que se evidencia este fenómeno social y mediático, el cual se constituye en un problema, que requiere de beligerancia para desenmascarar a quienes con artimañas y con la utilización intencionada de la tecnología, nos presentan contenidos que no se ajustan a la realidad, más bien la alteran y redimensionan los hechos, utilizando las bondades de los medios digitales que permiten un gran alcance de personas a muy bajo costo.

Desde la ética, los comunicadores deben seguir asumiendo su sagrada responsabilidad con la veracidad, objetividad y transparencia con la sociedad. De la misma manera, esperamos que la sociedad demande el respeto en el manejo de los mensajes que se divulgan.

Hoy más que nunca, el periodista, que a mi juicio es un comunicador y un formador responsable de opinión, está llamado a defender la verdad, nuestra independencia como comunicadores sociales y comprometernos en ofrecer un tratamiento honesto a la información y comprometernos con la democracia, el pluralismo y la tolerancia como valores esenciales de la sociedad.

Nos alarma sobremanera que las noticias falsas en redes sociales sigan intensificándose en perjuicio de las audiencias. Pero el pensamiento crítico no solo debemos exigirlo a los periodistas, porque cada ciudadano tiene la capacidad de incidir en la calidad de la información que procesa en diversos medios. Las audiencias también deben jugar en este escenario, exigiendo narrativas mediáticas producto de investigaciones serias y responsables para combatir el engaño y la mentira de la que se aprovechan muchas personas sin escrúpulos para desvirtuar la realidad de los ciudadanos, empresas, instituciones, familias, organizaciones, actores y sectores de la sociedad.

En este sentido, cabe destacar que en algunas investigaciones realizadas por un grupo de estudiantes de la Escuela de Arte y Comunicación Visual de la Universidad Nacional-UNA, durante los meses de setiembre y octubre de 2018; con jóvenes universitarios de diversos cursos; bajo el lema: “No se haga el maje”  (https://www.facebook.com/nosehagaelmaje/) se evidenció que las noticias falsas que emergen en la cotidianidad en medios digitales, por su apariencia se asemejan a los sitios de noticias reales o verídicos, lo que dificulta la diferenciación entre lo falso y lo real.

Estos sitios creados intencionalmente para perjudicar y tergiversar, son utilizados con fines de propaganda y adoctrinamiento de los diversos públicos, así como generar ganancias por concepto de la publicidad que se emite en los espacios diseñados, propiciando con esto confusión e inestabilidad a la sociedad en momentos críticos para la toma de decisiones.

Cabe mencionar que este proyecto “#NoSeHagaelMaje”, tiene como objetivo visibilizar la problemática existente alrededor de las noticias falsas, no solo dentro de la comunidad universitaria, sino fuera de ella, esto con el fin de generar una conciencia en la población donde se promueve el análisis, la investigación y la verificación de la información que se recibe independientemente del medio del cual esta provenga. 

Como se observa, en nuestras manos pesa la responsabilidad de no replicar o reproducir las noticias falsas, de esta manera, contribuir para que acabemos de manera individual y colectiva con esta práctica ilegitima y dañina que le hace mucho daño a las personas y organizaciones de nuestra sociedad.

Ante la penetración de las noticias falsas en medios digitales que se nutren de contenidos falaces, que se hacen virales con el fin de desinformar y perjudicar la imagen, tanto, de personas como de empresas y organizaciones, es pertinente y obligado combatirlas con la formación en análisis de medios de comunicación, para aprender a diferenciar las noticias falsas y observar los contenidos mediáticos desde otra perspectiva, de esta manera, ser consumidores de información noticiosa más responsables. Una sociedad civilista solo será posible con la formación de ciudadanos con sentido de comunidad, que ayuden a solucionar las problemáticas que les acechan.

La Ética Ciudadana nos permite la convivencia en la diversidad y en las diferencias, de ahí que considerar la Ética desde la ciudadanía, nos da una visión de mundo integral y nos hacer tener conciencia de que el tema de principios y valores no es un algo distante o ajeno a la consideración misma de lo que es la Ciudadanía.

Reitero que la comunicación y la información deben ser procesos al servicio de una mejor convivencia, y debe basarse principalmente en la búsqueda de esfuerzos conjuntos entre las audiencias, entidades públicas, organizaciones de desarrollo social y comunitarias, empresas y  medios de comunicación, ONG , Defensorías de Derechos, Universidades, colegios profesionales y entidades de servicio público.

La Ética Ciudadana es la suma de la fuerza de todas y todos para ayudarnos a enfrentar y solucionar los problemas, pero también prevenir situaciones indeseables que dañan la identidad común, que como sociedad hemos venido forjando a los largo de muchos años.  Es ese sentido de pertenencia el que abre espacios a la participación y a la cohesión social, para hacer posible un imaginario colectivo de diálogo social, sana convivencia, respeto, transparencia y el actuar ético como norma de vida.

Nuestro compromiso como ciudadanía es aspirar a una sociedad donde la comunicación e información de los hechos cotidianos y los grandes procesos sociales sea confiable, que sirva como un vínculo entre la ciudadanía y las fuentes generadoras de información.

 

 

M.S.c Efraìn Cavallini Acuña

Presidente

Tribunal de Honor y Ética-

Colegio de Periodistas de Costa Rica

 

 


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