Tipo de CambioCompra Venta
USD $ / CR ¢ 577.13583.79
EUR € / USD $ 0.00
Fuente: BCCR
Primera Plana
Criterium


Mi reflexión ante las acciones de la Sala Cuarta

Betania Artavia Ugalde | Martes 1 de Octubre, 2019

Como periodista apoyé y seguiré apoyando la importancia de la titulación, de la profesionalización en nuestra carrera, porque, le duela a quien le duela, Somos Profesionales. Estudiamos una carrera que nos gusta, le dedicamos horas de estudio, sacrificio, noches de dividir el tiempo entre los hijos, la casa y los estudios universitarios.

Por eso, respaldé como miembro de la Junta Directiva del Colegio que se asumiera una posición firme cuando en mayo pasado se denunció que un diputado oficialista recibió pago como licenciado en periodismo sin tener el título, en sus labores previas a ser electo padre de la Patria.

Eso dio pie a que defensores de la posición del legislador presentaran recursos de Amparo ante la Sala Constitucional, la cual resolvió que no se necesita título, ni estudios para decirse periodista… así de ilógico, porque mezcla el derecho a la libre expresión, con el derecho a la Información.

Asegura la sala cuarta -en minúscula, porque no merece la mayúscula- que cualquiera que recabe información, la transmita y reciba un pago por hacerlo, es periodista. Según los magistrados, no se requiere enseñanza superior, ni de ningún tipo para cumplir la labor de llevar informaciones a las personas, quienes con base en esa información se formarán su propio criterio de los hechos. Esa ciudadanía se verá muy afectada por la calidad de información que reciba.

Pero no satisfechos con bajarle el piso a todos los periodistas que se esforzaron por profesionalizarse, obligan al Colegio de Periodistas a retractarse mediante un comunicado público, el cual se subió a la página del Colegio anoche. Por supuesto, que ningún miembro de la Junta, ni nadie que ame su profesión está contento con esos dos párrafos escritos prácticamente con sangre.

Por orden de la Sala, se nos irrespeta el derecho a la libre expresión, algo contradictorio, de las cosas que se pueden decir, solo en Costa Rica.

Agotada esa vía -según los asesores legales- seguirán otros caminos para continuar defendiendo a los periodistas colegiados, porque los no colegiados no los podemos representar, es desde hace muchos años, decisión de cada comunicador si se incorpora o no al Colper, y eso no fue nunca lo que se planteó.

En medio de la lluvia de críticas porque el Colegio no hace nada, me pregunto, ¿cómo que no hace nada?, generamos la discusión pública sobre la importancia de la profesionalización, sobre el respeto a los comunicadores, un tema que estuvo dormido por varias décadas.

No logramos el máximo objetivo cuál era el respeto a la profesión, porque los magistrados carecen de claridad sobre lo que es la libertad de expresión y la libertad de información, pero sí uno secundario, y es que se discuta con un poco más de seriedad sobre algo tan importante.

Recuerdo que en la campaña recién pasada muchos prácticamente crucificaron al candidato presidencial Fabricio Alvarado por no haber completado su carrera de Periodista, y él explicó que por el trabajo en la redacción de un medio de comunicación no había podido concluir sus estudios, algo que hemos vivido muchos en carne propia. Pero en ese momento, curiosamente, la reacción de una gran mayoría fue muy crítica y hasta burlona por no haber terminado su carrera mientras alababan al otro contendor, porque ¡hasta inglés hablaba!…

Definitivamente las cosas cambian de color según el cristal con que se miren.

Volviendo al hoy, seguimos en lucha en defensa de los periodistas, porque si la sala reiteró que el periodismo es un oficio, podría ser que el siguiente golpe que algunos desean asestar al gremio para debilitarlo, sea en materia salarial.

Si ya hay una competencia desleal entre quienes estudian y quienes no, ¿será que  tampoco se respetará el salario mínimo? porque otros -a quienes no les costó el título- pueden poner su pluma a disposición por la mitad del salario.

Es momento que todos los periodistas nos unamos para defendernos como profesionales. Y otros profesionales también deberían analizar con lupa este fallo, porque como decían los viejitos: cuándo veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar… si hoy no se respeta el valor del título de periodista, mañana podrían decidir que tampoco vale el de abogado, o el de médico. Porque con la argumentación de la Sala, si me siento abogado, entonces soy abogado.

La sentencia en sí debe ser objeto de estudio, ya en el Colper lo estamos haciendo. También deberían hacerlo las Escuelas de Periodismo de las diferentes universidades, los Colegios Profesionales, y porqué no, los ciudadanos, porque su derecho a ser informados profesionalmente también se está viendo afectado.

Un excelente momento será el Congreso ideológico planteado para que todos los miembros del Colegio den su visión sobre lo que debe ser el Colegio en los siguientes 50 años.

Aprovechemos ese espacio para presentar iniciativas en vez de estar tirándonos entre nosotros. Recordemos que arrieros somos y en el camino nos vemos.

 

Agregar comentario

Comentarios

Videos

China celebró su 70 aniversario