Viernes 19 de Octubre, 2018
Criterium

Y… una vez más, gracias Don Pepe

José María Penabad López *
Viernes 6 de Abril, 2018
Carlos Alvarado Quesada, 38 años de edad, a partir del próximo 8 de mayo se convertirá en el Presidente número 48 de la Costa Rica bicentenaria por decisión soberana del pueblo costarricense en las urnas del primero de abril/18.
 
Simplificando la palpitante realidad: relevo generacional. La juventud impone el destino del país. Con sus votos, sus alegrías, su entusiasmo, errores y franquezas. Con ilusión y valentía. Con uniformidad y talento. Y esperanza.      
 
Son los nietos del 48, herederos del legado que Don Pepe Figueres trazó con hechos, ejemplos y virtudes, visión y grandeza democrática, derrotero cívico de siglos, con la base firme de la libertad. Una gesta revolucionaria que lejos de perpetuarse en la soberbia dictatorial, devolvió las riendas de mando a quien el sufragio había respaldado. Don Pepe marcó la hoja de ruta: votos, opinión del pueblo, única vía de respeto a la voluntad del ciudadano, siempre en paz. 
 
Emergió premonitorio en los amanaceres del Primero de Abril/18 que las redes sociales recogiesen, repitiendo, el Corrido Pepe Figueres himno del 48 con escenas de la campaña. Se recordaba a propios y extraños que la abolición del ejército es un hito histórico para evitar que una cuartelada militar impidiese el triunfo extraordinario de Carlos Alvarado, como ocurre en otras ocasiones, antes y después de la reciente jornada electoral tica. 
 
Con hombría y sencillez, externando sentimientos humanos, franca palabra y verdad, temprano el ex presidente José María Figueres Olsen anunció, sin titubeos, que había sufragado por Carlos Alvarado, al tiempo que invitaba a olvidar actuaciones divisionistas de odio y votar con honor. Pero, eso sí, lamentando la ausencia del PLN en la final presidencialista. PLN, el partido que fundó Don Pepe, obligado es rememorar. Hijo de tigre ADN conlleva. 
 
¨La libertad no hace ni más ni menos felices a los hombres. Los hace sencillamente hombres¨, Manuel Azaña. La juventud costarricense lució como adulta, ellas y ellos, en la mágica noche de los hechos consumados. 
 
Centenas de jóvenes, libres y optimistas, abarrotaron cercanías de la Fuente de la Hispanidad y llenaron Plaza Roosevelt (San Pedro) al menguar la dominical tarde, confiados en la victoria. Banderas y pancartas. Ejercicio de fe y seguridad por el trabajo (votar) bien realizado. Cánticos y explosiones verbales. Un anticipo de euforia que el TSE consagró, hizo oficial, puntualmente, 8.12 pm. 
 
Juventud divino tesoro pero también abuelos orlados de nieves perladas en las cabezas y arrugas profundas en sus rostros cansados. Pero sonrientes y activos. Certifico y soy testigo del centro Carlos Sanabria de Pavas. En sillas de ruedas, arrastrando andaderas metálicas, asidos al brazo de parientes y auxiliadores voluntarios, una manifestación de adultos mayores, me incluyo, alcanzamos la mesa correspondiente. Sellamos en conjunto el acto privado y legítimo de escoger a quien nos parecía el mejor para Costa Rica. El contundente balance de las cifras define, mejor que comentario alguno, cual fue la opinión y el resumen del esfuerzo de las mentes añejas. 
 
Tenemos el día posteriori, fiesta de la juventud. Es la victoria fascinante de la frescura de los valores. La generación que se une jubilosa y comprometida en la lucha sin fin por erradicar la pobreza y dispensar horizontes nuevos a la tierra nativa que ilumina los destinos nacionales. 
 
Orgullosamente lo registro, con admiración, en el escrito en las redes sociales, por mi nieta Mari Carmen, estudiante de la UCR, militante fervorosa de la hermosa noche en la Plaza Roosevelt.  Dice: 
 
¨Ayer fui a votar con el corazón en la mano. Con miedo agarré la crayola y lloré por mi país en las urnas. Estos dos meses me sirvieron para darme cuenta de todo el trabajo que yo, como individua, tenía que hacer para evitar más odio 
¨Ayer voté, no por un partido, voté por mi país y su democracia, entendiendo que el trabajo que hay que hacer, hay que hacerlo fuera cual fuera el resultado.  
¨Ayer mi país no me decepcionó. Ayer todos salimos y defendimos nuestra social democracia, defendimos los derechos inclusivos, defendimos al TSE, al INAMU, a la UCR. Costa Rica habló fuerte y contundente. 
 
Cuando alguno pretenda tu gloria manchar, verás a tu pueblo valiente y viril.   
Seguimos trabajando / Por una economía sólida / Por eliminar la pobreza / Por un gobierno de unidad que nos represente a todos / Pero, sobre todo, por amor. 
 
Semilla de sanos y provechos frutos sembró el héroe y la gesta del 48. Una vez más, gracias Don Pepe Figueres.  
 
(*) Periodista Colegiado
 

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