Lunes 21 de Enero, 2019
El Pais

Bajos salarios golpean a trabajadores no calificados

Ronald Díaz V.
Primera Plana

Lunes 11 de Julio, 2016

La falta de educación está pasando una alta factura a miles de trabajadores de bajo nivel educativo del país, cuyos salarios están estancados, han disminuido o se han quedado sin empleo.

La revolución tecnológica y la apertura comercial han aumentado la demanda de un recurso humano más calificado, mientras que las personas sin completar la secundaria o con un nivel educativo menor han quedado rezagadas.

Las políticas económicas en Costa Rica no han contemplado como medición la generación de empleo, y mientras no exista una política para la creación de nuevos puestos de trabajo la desigualdad en los ingresos seguirá apuntando a la alza.

Ese es el panorama que describe el investigador y economista  de la Universidad de Costa Rica, Juan Diego Trejos.

Según Trejos, las dificultades financieras de Costa Rica durante los años 80 provocaron una reducción en el gasto en educación y los trabajadores que se incorporaban al mercado de trabajo  contaban con un grado  educativo menor. Ese déficit de mano de obra calificada se traduce hoy en un aumento en la desigualdad.

El malestar que provoca la desigualdad puede explotar en un conflicto social — Juan Diego Trejos- Economista
“Tenemos una escasez relativa de trabajadores más calificados y eso es una de las principales razones que explican el aumento de desigualdad en los noventa y sigue explicando el aumento de la desigualdad”, explica el economista.

El aporte a la desigualdad proviene tanto de los salarios del sector público como privado,  ya que el premio salarial de los más calificados, sobre los menos calificados, se da en los dos ámbitos de trabajo. 

Crece descontento

Si bien es cierto a las personas con mayor educación les está yendo mejor, también es cierto que no todo trabajador calificado tiene una demanda creciente en el mercado de trabajo. Eso es particularmente cierto en momentos cuando el país enfrenta una tasa histórica de desempleo que en los últimos 5 años está por arriba del 7% y 10%, con dispersión de las jornadas laborales y debilidad de la demanda, factores que pueden afectar a grupos particulares de trabajadores.

Trejos advierte sobre los conflictos sociales que se pueden derivar de estas marcadas diferencias en el ingreso y las oportunidades de ascenso. 
“Lo que tenemos después de la crisis de los  años 80 es un grupo al que le ha ido muy bien y que empieza a presentar un consumo ostentoso, que antes nos existía. Y después tenemos un grupo de trabajadores que no les has ido tan bien (…) Tienen esa imagen del otro grupo que andan con carros de lujo y van a pasear, y esto genera mucha inconformidad social”.

El deterioro de algunos servicios estratégicos, como educación y salud, agrava la situación pues obliga a las familias a acceder a ellos por la vía privada y esto genera un gasto adicional en el presupuesto familiar. Para ampliar sobre este tema le ofrecemos a continuación una entrevista de Primera Plana con Juan Diego Trejos.

 

 

 


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