Lunes 21 de Enero, 2019
El Pais

Desigualdad se enquista en sociedad tica

Ronald Díaz V. Primera Plana
Jueves 28 de Abril, 2016

Los niveles de desigualdad en la distribución de los ingresos en nuestro país se han incrementado de manera acelerada durante la primera década de principios de este siglo. Tanto así que en la actualidad Costa Rica registra niveles históricos de inequidad en el ingreso.

En términos porcentuales, según estimaciones que emanan de los estudios sobre equidad realizados por el Programa Estado de la Nación (PEN), a dos de cada diez costarricenses les va muy bien. A dos les va muy mal, y seis están estancados en sus ingresos.  

Hay un grupo muy reducido que le va muy bien, cuyos ingresos han mejorado, mientras el grueso de la población ve cómo sus salarios se han estancado o incluso disminuido.

“Podríamos decir que el aumento de la desigualdad se ha dado a costa del deterioro de los ingresos de algunos grupos que están estancados, sin importar si a la economía le va bien o le va mal” afirma Natalia Morales, investigadora del PEN.

Justo lo opuesto ocurre con las clases más altas las cuáles, aún en épocas de crisis, no sufren deterioro alguno de sus ingresos, y más bien tienden a mejorar.

La desigualdad no es un problema que se va a resolver por el mercado — Natalia Morales Aguilar

Factores múltiples

Entre los grupos que han incrementado sus ingresos se ubican los ricos, los profesionales y los medianos empresarios, mientras que los trabajadores administrativos están estancados.

Peor aún, las clases obreras han sufrido una disminución del salario, en especial la mano de obra no calificada y los trabajadores del sector agrícola.

Las brechas se presentan en frentes muy sensibles como la educación, en donde tenemos que más de la mitad de la población no ha completado los estudios secundarios.

La educación sigue siendo un factor clave que incidido en el mercado de trabajo y, por ende, en los índices de desigualdad imperantes. También hay brechas pronunciadas en salud, en acceso a los servicios básicos y calidad de la vivienda.

Existen además problemas de desempleo y de incumplimiento de los salarios mínimos y otras garantías sociales. “Es un mercado de trabajo que se nos está deteriorando poco a poco sin que existan esfuerzos para mejorar esas condiciones”, advierte la investigadora. 

Somos entonces una sociedad con pobreza estancada y desigualdad creciente que posee tasas de crecimiento económico insuficientes para asegurar bienestar a toda la población.

“El saldo es poco alentador”, reza la valoración general del "Capítulo sobre Equidad e integración social" del vigésimo primer informe del PEN.

Primera Plana conversó con Natalia Morales sobre diversos aspectos que inciden en la desigualdad de los ingresos como los salarios de los sectores público y privado, el mercado de trabajo, el deterioro de las garantías laborales, el desempleo y el impacto del déficit fiscal.

A continuación, la entrevista. 


 


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