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Rigoberto Quirós Steller: la ética de un ser humano excepcional

| Jueves 12 de Julio, 2018

En el siglo XIX los conflictos políticos y económicos se agravaban con la crisis económica a nivel global, la inmigración alemana abarcó en Costa Rica desde 1850 hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939.

En medio de esos difíciles años una de las europeas que llegó a este país fue María Steller, una valiente mujer quien poco después conoció al costarricense Alejandro Quirós Gutiérrez.  La vida los llevó a formar una familia y fue en 1932 cuando nació uno de sus hijos más inquietos, Rigoberto Quirós Steller.  El 18 de mayo de 1932 Costa Rica ganaba a uno de los hombres más honorables de su historia, un maestro que pondría en lo más alto el valor de la ética social.

Con sangre alemana 

Piel blanca, ojos color azul, nariz grande y labios delgados determinaban la genética alemana en el rostro de don Rigoberto, pero su personalidad le hacía destacar aún más su origen alemán.

Solía vestir impecables trajes enteros que contrastaban con su sentido práctico. La puntualidad era parte de su agenda, tenía un carácter firme, sí tomaba una decisión, la mantenía.

La disciplina, el amor por el trabajo, la responsabilidad y la observación a pequeños detalles eran parte de don Rigoberto, su marco ético era enorme y estaba respaldado en su formación religiosa como pastor, se le podía confiar en su criterio bajo cualquier circunstancia.

De primera impresión don Rigoberto podía parecer un señor frío y serio, pero en el momento de conocerlo era todo un caballero, cortés y respetuoso, tenía un trato bastante afable y le caracterizaba su amabilidad y educación. 

Nunca fue egoísta, por el contrario, su lealtad como amigo fue duradera, mantuvo sus amistades durante más de 40 años.

Su amor al prójimo lo reflejaba al ayudar a todo aquel que se le cruzara por el camino sin esperar nada a cambio. De los principios que más se le destaca a este apasionado de la comunicación fue su colaboración y su honradez. 

El oficio hacía al profesional 

Don Rigoberto es todo un referente para el periodismo nacional. En sus años de juventud no existía las universidades públicas ni privadas por lo que ser empírico era el camino para los que querían destacar como periodistas.

Inició en el mundo del periodismo en 1953 en una emisora de radio, llamada Faro del Caribe, ahí fundó Radionoticias, luego pasó al diario La Nación por cinco años.

Su huella la dejó también en el sector público, donde trabajó en la oficina de Prensa y Relaciones Públicas del Ministerio de Obras Públicas y Transportes; además fue director de prensa de la Caja Costarricense del Seguro Social.

Fue pionero en el lanzamiento del Canal de televisión (Canal 13) del Sistema Nacional de Radio y Televisión Cultural, bajo la dirección del Dr. Óscar Aguilar Bulgarelli, de 1978 hasta 1982.  En la televisión, también laboró para Canal 6, en 1990.

Tiempo después y fuera de las cámaras se dedicó a ser asesor de prensa de la Asamblea Legislativa de Costa Rica. No le faltaba talento, ingenio y conocimiento, cualidades sobresalientes en él y por lo que algunos lo consideran el primer periodista especializado en temas legislativos.

Su vida profesional se resume en 55 años de ser periodista; trabajó en radio, prensa y televisión, pero su amor indiscutible fue este último.  Las áreas de la comunicación, la religión, incluso de la política tienen algunas líneas de historia gracias al trabajo de don Rigoberto Quirós Steller.

Amor por el Colper 

Caminaba a paso lento, de palabra pausada, pero mirada firme, así se le recuerda a quien fue uno de los fundadores del Colegio de Periodistas de Costa Rica y Profesionales en Comunicación (Colper). 

Su trayectoria dentro de la institución es extensa. Fue fiscal de la Junta Directiva del Colper (1974), presidente del Tribunal de Elecciones Interno y presidente del Tribunal de Honor y Ética por más de 20 años.

La verdad era su bandera, la justicia y la responsabilidad social las dejaba ver en su proceder. Representaba el Código de Ética en todos sus aspectos y trabajó por integrar a todos los comunicadores del país; ejercer una profesional honorable era su objetivo. 

Rol de madre y padre

Su familia era prioridad. Intentó establecer un núcleo familiar en dos ocasiones, dos divorcios marcaron su vida, pero sus hijos lo describen como un padre admirable, amoroso y fiel. 

Del primer matrimonio nacieron cuatro hijos y del segundo tres.  La ausencia de su pareja nunca fue tan dolorosa para sus hijos gracias a los cuidados de él, quien les brindó un amor incondicional, siempre suplió de manera excepcional el rol de padre y madre.

Le gustaba la vida familiar, por ello trataba de dar tiempo de calidad a sus seres queridos, a los que les inculcó altos valores. 

Para su hijo, Leonardo Quirós Ulibarri, su personalidad para enfrentarse al mundo es fuerte gracias a los consejos de don Rigoberto. Él fue una persona equilibrada, quien destacó en todos los aspectos de su vida y siempre sintió por su progenitor un orgullo inquebrantable. 

Sus hijos le admiran su fuerza física, pero principalmente la interna, aquella que les alumbró el camino en todo momento para salir adelante de las adversidades.

Este gran periodista murió el 10 de julio de este año. Uno de sus últimos pedidos fue que su cuerpo fuera velado en el Colegio de Periodistas de Costa Rica, su segundo hogar. Así ocurrió. Descanse en paz don Rigoberto Quirós Steller.

 

Hijo de Rigoberto

Leonardo Quirós Ulibarri es uno de los hijos de don Rigoberto Quirós Steller, este fue el momento donde retiró la bandera del Colper del ataúd de su padre.

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