"Cuando las personas nos comunicamos hacemos mucho más que decirnos cosas"
Soledad Mena Primera Plana | Martes 23 de Septiembre, 2014
¿Qué significa comunicarse? José Antonio Sánchez, en su conferencia titulada "Nuevas perspectivas en la comunicación personal. Claves para el diseño de planes de comunicación", abordó el significado de la comunicación y la complejidad de su estructura en el caso de realizarse entre personas.
Según el modelo clásico de Shannon, C.E. y Weaber, W., la respuesta a esta pregunta inicial es transmitir información. Dando una respuesta basada en las ideas del filósofo, comentarista político y activista estadounidense Noam Chomsky, la comunicación humana es la transmisión de ideas y pensamientos a través del habla para que las recoja un receptor.
Lo importante en este modelo es que si alguien es buen emisor, los receptores son buenos receptores, pero éste es "un pésimo modo de entender la comunicación humana", afirma el Sr. Sánchez, profesor de Psicología de la Comunicación de la Universidad de Sevilla, "porque comunicarse es más que decir cosas y, sobre todo, no sólo se dicen cosas con el lenguaje".
El conferencista desmenuzó en su exposición el esquema de comunicación desde diversos flancos, empezando por los factores tradicionales implicados (emisor, receptor, canal, mensaje, contexto) y concluyendo con los más específicos de la comunicación personal: qué pretende nuestro interlocutor, cuál es el significado intencional de su mensaje, qué transmite con su lenguaje no verbal.
Tal como explica el Sr. Sánchez, "los humanos hacemos siempre cálculos intencionales: Yo sé que tú sabes que yo sé". Por lo tanto, un buen comunicador es el que sabe anticipar la reacción de su interlocutor antes de su intervención, así como una comunicación eficaz implica desplegar una serie de conocimientos compartidos sobre tres dominios: el lenguaje, la organización del mundo compartido y las propiedades de los mundo intencionales internos.
Un viaje por las características del contexto y del uso del cuerpo para crearlo, ha dado paso a un decálogo de buenas prácticas para obtener una correcta comunicación. Algunas de ellas son conocer que el mensaje no es el único elemento de la comunicación. Reconocer que una comunicación eficaz requiere esfuerzo y deseos de colaborar por parte del emisor y el receptor. Asumir que los demás saben que actuamos sobre sus mundos intencionales y crear un contexto adecuado para la comunicación.




