"Ponerse al lado de la gente es una posición política".
Fabiola Sánchez Camacho* Para Primera Plana | Martes 14 de Octubre, 2014
Dentro del mundo del periodismo y la política también su nombre es conocido y su influencia, significativa. Posee una sólida trayectoria y su trabajo notable. Any Pérez es la mezcla de una persona enamorada del conocimiento, de la actualidad y del trabajo bien hecho.
Nacida en el barrio La Pitahaya, en San José, en el año 1965, Pérez siempre tuvo el gusto por materias como español y estudios sociales y es enamorada confesa de la literatura, los idiomas y la historia.
Siendo apenas una colegiala ya sabía que lo suyo era el periodismo; sin embargo, cuando por fin llegó el momento de entrar a la universidad, en el año 1982, no logró ingresar en forma directa a la carrera de Comunicación Colectiva en la Universidad de Costa Rica.
“Yo era producto del modelo de país que se implementó en Costa Rica durante los años setenta en el que los muchachos de aquel momento, de clase media, podíamos ascender socialmente por la vía de la educación”, relata.A pesar de las excelentes notas que obtuvo en el Liceo de San José, al comenzar los Estudios Generales se dio cuenta de sus carencias.
Georgina Pina, entonces maestra de Artes Plásticas, la llamó junto con otros dos compañeros del curso, quienes al igual que ella provenían de colegios públicos, y les dijo lo siguiente: “Muchachos ustedes se ve que son muy empuchados y esforzados, pero la laguna que tienen viniendo de la educación pública no se la podemos llenar en (Estudios) Generales. Por eso, es que sus compañeros de colegios privados están teniendo mejores notas, pero si ustedes leen y van a la biblioteca, dentro de un mes van a estar compitiendo con ellos”.
Any Pérez tomó al pie de la letra el consejo de Georgina y se sumergió en la biblioteca a aprender todo aquello que estuviera a su alcance. Ella no culpa a los excelentes profesores que tuvo en el colegio, señala más bien al sistema pero, al fin y al cabo, logró ponerse al nivel de los demás y superar todas sus notas.
Desde ese momento llevó cursos que la ayudaran en su formación como periodista: filología, sociología... y, ese mismo año, repitió el examen de admisión para ingresar a Comunicación, otra vez sin suerte. Any no desmayó en su interés y dedicó un segundo año a seguir intruyéndose y a llevar otras materias.
Aunque al principio, fue una situación frustrante, con el paso de los años Pérez se dio cuenta que de no haber dedicado dos años al estudio de materias complementarias, jamás hubiera podido tener la formación actual. No fue tiempo desperdiciado y la gran cantidad de conocimiento que adquirió, hoy la aplica en cada trabajo que realiza.
Como dicen popularmente: “la tercera es la vencida” y por fin logró ingresar a Comunicación Colectiva. “Lo que soy profesionalmente se lo debo a la formación académica exigente, de excelencia y personalizada que recibí”, confiesa.
En la universidad vivió años maravillosos. Recuerda, por ejemplo, el curso de Periodismo Escrito con don Alberto Cañas, de quien “muchos se quejaban porque no hablaba de técnicas de periodismo pero, por lo menos, para mi generación y para mí en particular, me resultó de gran formación que siempre hablara de historia política costarricense (…) en esos años aprendí más de historia que en cualquier otro momento”, afirma
Al terminar del primer año, don Mario Zeledón Cambronero la invitó a ser la asistente del curso de Introducción y Principios de Semiótica, no sólo porque le interesaba la materia, sino porque leía francés y podía hacer traducciones.
En esos cursos “conocí a muchos chiquillos que hoy son grandes figuras del periodismo” como Edgar Silva, Danny González, Gianinna Segnini, Rodolfo González y Lorna Chacón”.
Su formación en tecnología fue una fiel herramienta a la cual siempre dio continuidad. Como le interesaba tanto la parte de la semiótica, tanto ella como sus conocidos aseguraban que su camino era la parte teórica. Para su sorpresa, se graduó primero como comunicóloga. El título de periodista vino poco después.
La llegada a Rumbo
A punto de graduarse de periodismo, la profesora de fotografía de aquel entonces, Nora Ovares, la recomendó con Roxana Zúñiga, quien era la directora de Rumbo, la revista política más importante del país durante la época.
Zúñiga andaba buscando una redactora que le interesara el área centroamericana y que, además, supiera suficiente de computación. Any se graduó en diciembre de 1989 y ya para el 2 de enero de 1990 era reportera en Rumbo.
El trabajo en esta revista marcó la carrera de Any Pérez. Era una continuación de todo lo que le gustaba en materia de actualidad centroamericana, unida a la oportunidad de profundizar, aprender de historia política de nuestro país y darse cuenta de cómo funcionaban las cosas.
Uno de los factores más influyentes en el éxito de Rumbo fue el equipo que conformó Roxana Zúñiga y que significó un cambio generacional: Boris Ramírez, Mario Bermúdez, Cristina Arias y Eduardo Amador (un veterano en el ámbito político) entre otras figuras del periodismo. Juntos lograron hacer un equipo que, con la guía de Roxana Zúñiga, logró innovar en la cobertura noticiosa política del país.
“Cuando yo veo que cíclicamente se vuelven a sacar notas cada vez que hay cambio de gobierno o cada vez que hay elección de 1 de mayo a partir de los enfoques que usábamos en Rumbo (como pedir las cifras a la Asamblea Legislativa sobre el gasto en recepciones, en gasolina, etc.) me doy cuenta de que si aún hoy siguen practicando la semillita que dejamos, es porque lo hicimos correctamente”, reflexiona Any.
Una anécdota que Any Pérez recuerda con emoción fue cuando en 1993 la periodista Vicky Luna, que entonces laboraba para Canal Trece, la buscó para una entrevista: “Anita, es que quiero que me dé declaraciones a mí primero que a todos (...) te acaban de anunciar como Pío Víquez”.
”Yo me sorprendí y le dije que no, que eso era imposible, que seguro se lo habían dado a alguien más”. Esa fue la primera reacción de Any. Claro está, el premio en realidad era para ella y según comenta hoy, fue en ese momento cuando “se dieron cuenta que no era en broma, que yo estaba en periodismo”. Ese mismo año la periodista fue reconocida con el premio Ángela Acuña Brown.
Prensa escrita y TV
Roxana Zúñiga renunció a Rumbo y partió a fundar el periódico Al Día y después Noticias Repretel. Con ella, se llevó a Any Pérez y Boris Ramírez como Jefes de Información. “Empezó una linda aventura que era pensar la televisión de otra manera", recuerda Pérez sobre aquella experiencia. La única competencia durante esos años era canal 7 con su posicionado y famoso eslogan “siempre con usted”.
Así que el planteamiento teórico y práctico de Repretel no era estar con la gente, sino estar de su lado. “Era el costarricense que empezaba a sentirse solo frente a la administración pública. Había que estar del lado de la gente como asegurado, ciudadano y elector (...) Ponerse del lado de la gente es una posición política”, explica Any sobre aquel planteamiento que tenía como uno de sus principios fundamentales explicarle al ciudadano que no está escolarizado cómo le afectan los problemas del país.
“Jamás digan: "la tasa básica pasiva pasó de tanto a tanto, pues eso no tiene ningún sentido para el señor que vende mangos en la calle”, recuerda Any que ejemplificaba Roxana Zúñiga.
Fue por eso que en Repretel apostaron por un equipo de jóvenes, para moldearlos y foguearlos junto con gente experimentada y así el noticiero comenzó a trazar su camino.
Vida familiar
El matrimonio llegó joven y la estabilidad laboral motivó la llegada de los hijos. Como dato curioso, el nacimiento de su primera hija coincidió con la salida de Rumbo y el del segundo cuando dejó Repretel. Ahí decidió volverse independiente para poder combinar los horarios.
Empezó junto a su colega Boris Ramírez un programa radial que pretendía solventar la necesidad de la gente de poder opinar. Esto fue por los años 1998-1999. “Dividieron la transmisión durante todo día en programas como Opine Salud, Opine economía y así con las otras temáticas.” Any, también junto a Ramírez, tuvo a cargo el espacio de Opine Política y lo combinó con un programa llamado Hora 10, que fue transmitido por Canal 13 para la cobertura de la campaña política del 2002.
Además, comenzó a realizar entrevistas para la Revista Dominical del Grupo Nación, con la cual ya tiene 18 años de vínculo laboral. Para ese entonces, al esposo de Any Pérez, quien se dedicó a las micro-finanzas, le ofrecieron un trabajo en El Salvador, el cual en principio era por un corto periodo. Los planes se extendieron y se convirtió en una misión para toda la familia.
Cuatro años en Ruanda, seguidos de dos años e México DF. Luego cuatro años más en el Sur de Filipinas y, para terminar, el país que ella denomina “la gotita debajo de la India”, Sri Lanka. No fue sino hasta el año pasado que Any Pérez y su esposo regresaron a Costa Rica para que su hija ingresara a la universidad.
Gracias a esos viajes, Any Pérez logró tener una visión completa de los países del trópico, la franja que alimenta al resto del planeta, la que tiene mayor movilidad de migración ilegal.
Al viajar, la experiencia crece y “hay más contexto, más conocimiento, más humanidad, más inteligencia completa. Tanto técnica como emocional. Más facilidad para interpretar temas sobre racismo y machismo”, comenta.
“Cuando has vivido en otros países miras mejor el tuyo, de una manera objetiva a partir de datos y sos más exigente a la hora del cambio, porque sabés que si un país más pobre que el nuestro lo logró, ¿por qué nosotros no?”, se cuestiona.
Any se incorporó con proyectos editoriales, continuó con sus entrevistas, reportajes y asesoramientos. En julio del 2013 fue parte del primer curso en línea de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) sobre periodismo de investigación. En este caso, en el área de salud, donde se articuló con periodistas de toda América Latina.
Ojo al voto
El último proyecto de Any Pérez ha sido la coordinación editorial del proyecto multimedia “Ojo al Voto” para las elecciones presidenciales del 2014. Durante cinco años se dedicó a estudiar el tema del periodismo digital y del uso de nuevas tecnologías para la participación ciudadana, lo que cayó como anillo al dedo para esta idea. “Cuando Sergio Pacheco, de la revista Paquidermo me propuso diseñar una plataforma para los muchachos que se interesaran en política, yo dije: ¡“Es imposible! Pero sí acepto. Era un reto”, relata.
Desde entonces ha intentado llenar la página web con temas que puedan ser útiles para la observación ciudadana y para seguirle la pista a cada candidato. Pero, sobretodo, a Any Perez le interesa dejar ese prejuicio de los periodistas que tienden a pensar los enfoques con la mente puesta más en nuestros colegas y las fuentes que la audiencia.
Había que pensar en la gente y en los muchachos que no entienden cuando les hablan con un lenguaje técnico político. “En Ojo al voto había que combinar la parte seria con una clase de traducción usando redes sociales”, afirma Any, quien considera que el feedback recibido durante esta etapa, demostró que el tono elegido fue el correcto. Al principio sí existía una especie de duda sobre si era válido para algo en la U, “pero si así hablan los muchachos, así hay que hablarles”.
La gente tomó Ojo al Voto como un lugar seguro donde no se iba a echar la balanza hacia uno lado o al otro, porque todos los muchachos se vieron reflejados dentro de la plataforma y ese fue su principal objetivo: hacer que la gente preguntara, acudiera a ellos para aclarar sus dudas y, gracias a esto, los mismos candidatos estuvieron siempre anuentes a contestar de inmediato cualquier pregunta.
Any Pérez afirma que se va a seguir dedicando a esto, a traducir a la gente la avalancha de datos. “El periodismo es lo mismo de siempre sólo que, gracias a Dios, la prensa perdió el lugar de privilegio que tenía, en el sentido de que antes para que la gente común pudiera entrar en contacto con la gente pública, necesitaba de relacionistas públicos, periodistas, etc. pero ya no”.
“Los periodistas seguimos siendo importantes en prensa porque nuestra tarea es de ser verificadores de datos, que fue lo que se puso en práctica en Ojo al Voto. Confirmar de lo que se habla, asistir a la fuente”, afirma Any Pérez.
La periodista considera que “hay tanta información que la gente está intoxicada, la gente se enreda. Es bueno que la gente opine pero, entonces, la nueva función del periodista es acomodar y confirmar los datos para que cada persona pueda formar una opinión y posición (...) tenemos que saber que nuestro papel es explicarle a la gente, darle herramientas para entender”, concluye.
*Estudiante de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica. Entrevista realizada el 28 de abril del 2014 como parte de curso Introducción al Periodismo, impartido por la docente Lorna Chacón.





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