Histórico

Celibato: responsabilidad a conciencia

| Viernes 19 de Octubre, 2012

CELIBATO: RESPONSABILIDAD A CONCIENCIA   Juan José Arce Vargas (*) periodista colegiado Carné 1194   Los orígenes históricos del celibato religioso se remontan al Concilio de Elvira en el año 305 d.C., en el marco de la caída de Imperio Romano, cuya decadencia  además de institucional y cultural, fue moral.   La barbarie imperaba en el mundo. El celibato surge en reclamo e inspiración a lo superior, al ser humano más espiritual y menos mundano.   Diecinueve años después, el Concilio de Nicea (324 d.C.) impidió que los bienes de la Iglesia fueran convertidos en patrimonios o herencias familiares, separando de la vida doméstica a quienes optaban por la vida religiosa consagrada, a fin de que estuviesen a tiempo completo en la causa divina.   Tiempo atrás, ya los griegos apartaban a sus filósofos de las labores domésticas. Fundaron con Platón las Academias para hombres dedicados al pensamiento, las artes y el saber.   Las Academias fueron el principio de los conventos, las ordenes religiosas y los claustros que basan el celibato en la frase de Jesucristo: “Entonces él les dijo: --No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado. Hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos (desgenetalizados o por circunstancias de la vida) por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba”. (Mateo 19:9-12).   El Apóstol Pablo igualmente responde a los corintios: “Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando”. (1 Corintios 7: 8-9)   De profunda responsabilidad es optar por el celibato, aunque no imposible, ya logrado por iluminados y santos quienes trasladaron sus deseos exclusivamente a lo divino, dejando en segundo lugar su sexualidad. Sin embargo, Jesucristo no lo exigió a sus discípulos.   “En términos de economía temporal hay que preguntarse ¿Cuánto tiempo gastan en aventar sus deseos sexuales? ¿En atormentarse por poluciones involuntarias? ¿Cuántas penitencias para castigar el simple recuerdo de los sueños eróticos? ¿Cuánta mortificación cuando en ausencia de la piel de una mujer el deseo aparece? El sexo y el hambre son deseos del cuerpo. Ambos sirven a la perpetuación de la vida. Con el sexo ocurre lo mismo: frente a la ausencia del objeto, el deseo sólo sabe crecer, hasta convertirse en patológica obsesión. Y mientras menos se tiene, más grande será el deseo. Luego, si el objeto del deseo es interdicto, el deseo buscará objetos sustitutivos. La perversión (o desvío) emerge justamente ahí donde aparece la prohibición”, explica el Dr. Fernando Mires.   Antes de Cristo, Sócrates, mencionaba que entre más prohibido el deseo, más fuerte será su llamado.   Si el deseo se dirige a Dios, es divino. Si el deseo se dirige al humano, es humano. Negar al deseo sexual no desexualiza a los contingentes. Todo lo contrario. Negar la naturaleza del hombre y no entender la justa dimensión de la opción del celibato es volver a pedir perdón.   (*) Tomado con base en el artículo del Dr. Fernando Mires “Iglesia y sexualidad”

Columna de la Etica: UN Reto inevitable

| Jueves 18 de Octubre, 2012

“COLUMNA DE LA ETICA" UN Reto inevitable… Efraín Cavallini Acuña Vicepresidente Tribunal de Honor y Ética Colegio de Periodistas de Costa Rica Nuestras sociedades están viviendo en un mundo en constante evolución, en el cual la comunicación, debe evolucionar necesariamente para alcanzar el éxito. Esto exige nuevas estructuras mentales y criterios de actuación en función de la cantidad y calidad, en virtud de que los antiguos esquemas de la información y de la comunicación, de tipo físico y analógico, son reemplazados por fenómenos socio culturales más amplios y complejos, que plantean, a su vez, nuevas formas de producción y de intercambio del conocimiento. Estamos experimentando una dinámica de sociedades comerciales, zonas de libre comercio, donde el mercado regula las relaciones sociales fundamentales: el empleo, la renta, los servicios, el intercambio de información y bienes, la competencia, las redes de datos, la determinación del valor mercantil, dinero, bienes y la corriente de opinión pública. De ahí, que el mercado regula a su vez las prácticas de las profesiones liberales, entre ellas están los marcos regulatorios de los medios informativos y de la comunicación. No obstante, el mercado no debe ser el único actor con voz para definir los criterios y perfiles profesionales, por ello, hay que mejorar las condiciones para el desarrollo de programas permanentes de formación, de tal manera, que se responda de manera oportuna y pertinente en el curriculum de los profesionales, de los programas educativos, de los centros de formación, de los planes de estudio, de las competencias y habilidades, de la propuesta curricular, pero también de los aspectos normativos y éticos de la práctica profesional. Todo este entramado global plantea la necesidad de una formación y practica del profesional en comunicación, que garantice una sana competencia, ejercicio responsable; dar calidad a la profesión, abrir oportunidades, proporcionar prestigio social y estatus; por consiguiente garantizar remuneraciones y beneficios adecuados. Son los periodistas, relacionistas públicos, productores audiovisuales, diseñadores gráficos e informáticos, mercadólogos, blogueros y cineastas, los llamados a aportar desde su especialidad, nuevas formas de escribir, relatar, inventar, retratar y narrar la realidad. Son éstos, los constructores del orgullo de la profesión y agentes sociales de cambio para el bienestar común. Nuestra sociedad demanda de un profesional comprometido con una ética para el desarrollo humano, al servicio de las mayorías, que sea garante de una comunicación al servicio de la ciudadanía, de las comunidades donde se inserta, promotor de la cultura y difusor del conocimiento mediante todos los medios de masas; que represente una mayor democratización de las tecnologías de la información y de la comunicación en armonía con la diversidad cultural mediática. En este marco, el Colegio de Periodistas de Costa Rica, COLPER, debe jugar un papel más activo y proyectado en el tiempo, que pueda anticiparse como una corporación de comunicadores, donde quede reflejado su carácter multidisciplinario y de alcance nacional e internacional. Como ente que aglutina una colectividad académica y profesional, está llamado a promover las condiciones educativas, sociales, económicas, laborales, técnicas, artísticas y legales necesarias para la evolución de las profesiones que lo integran. Asimismo, debe actuar como eje articulador entre instituciones estatales y privadas, en todo aquello que implique mejorar el desarrollo de una comunicación ética, con responsable social, que no solo beneficie al gremio, sino al país como un todo. Las anteriores ideas son parte de lo que se ha venido expresando, tanto en el Foro de Comunicadores “Carlos Mora Jiménez” (2009) como en las Jornadas de Ética ”Julio Suñol Leal”- (2011). Temas que mantienen plena vigencia, dado el lugar preponderante que ha tomado el tema de la ética en la vida nacional. Las y los asistentes a los foros coincidieron en que la dimensión ética debe jugar un papel central en las políticas y estrategias del colegio. La ética entendida como el gran motor de las acciones de éste, que lejos de fundamentarse en actividades pasajeras, se constituya en una organización profesional en una franca vocación de servicio ciudadano, con visión de futuro. De esta manera, el COLPER, como actor colectivo y legitimado en el marco institucional que le confiere la ley de creación, debe asumir una mayor visibilidad y protagonismo de su misión y visión; más beligerancia en el campo de la ética del comunicador, de los medios, de la producción y elaboración de productos culturales. Si usted, desea publicar sus artículos sobre ética en la sección “Columna de la Ética”, le agradecemos nos escriba al correo: [email protected]