Primera Plana
Histórico


Etica como responsabilidad del profesional

| Martes 11 de Septiembre, 2012
ÉTICA COMO RESPONSABILIDAD DEL PROFESIONAL 

Karla Vargas Molina
Periodista
Carné 1101
 
Desde la aprobación del nuevo Código de Ética de las y los profesionales en comunicación, se ha trabajado arduamente para que esta normativa sea de conocimiento de todos los agremiados.
 
Este instrumento legal fortalece el ejercicio ético profesional de los comunicadores, fomenta la responsabilidad social en cada uno y mantiene el comportamiento integro en las actuaciones y en el desempeño de sus funciones.  
 
Conversamos con distintos productores audiovisuales, relacionistas públicos, publicistas y diseñadores gráficos para conocer su criterio respecto al Código. Algunos de ellos participaron del proceso de elaboración del Código.
 
Pese a que enfatizan en la importancia de tener este Código como instrumento que respalda su trabajo diario, consideran que es necesaria mayor divulgación en las universidades, además de realizar talleres de capacitación para los diferentes profesionales en comunicación. 
 
Al respecto Ana María Jiménez, Jefa de la Oficina de Comunicación del Tribunal Supremo de Elecciones, considera que el Código se convierte en una herramienta de primera mano e indispensable para orientar el trabajo profesional en todo proceso de comunicación social. “En lo que a los relacionistas concierne propiamente, es importante no perder el norte académico, teórico y ético que debe acompañar la práctica diaria para no inducir a errores al contexto organizacional donde se ejerce”, aseguró.
 
Por su parte Alejandra Fernández, Productora del Programa Espectro (ciencia y tecnología) de Canal 15, destaca que el Código de Ética debe ser un instrumento que fomente la responsabilidad social en la profesión. Indica que el reconocimiento de esta área de la comunicación como profesión es reciente en el país, por lo que fue muy acertado de parte del Colegio la inclusión de las normas que deben guiar la producción audiovisual en cuanto a valores, que se deben respetar y seguir para orientar el trabajo. “Los contenidos de la producción audiovisual deben mejorar y promover videos, programas, series, etc. que eleven la autoestima de los ciudadanos, conduzcan a la sociedad por caminos inclusivos, de tolerancia, eviten la violencia en la televisión, al mismo tiempo que entretengan”, afirmó. 
 
Marianela Jiménez, Publicista Vida Estudiantil del Ministerio de Educación Pública, comenta la importancia de la existencia del Código y el compromiso de los profesionales en respetar y aportar al mismo. “El Código de Ética no se debe ver como reglas talladas en piedra, más bien como acuerdos entre profesionales afines que favorecen un justo y responsable desempeño de la profesión, anteponiendo el respeto a los Derechos Humanos”, comentó.
 
Etica indispensable en el ejercicio profesional
 
Esteban Castro, productor audiovisual Oficina Costa Rica CBN, comenta que el mundo de la Producción Audiovisual está adquiriendo complicaciones propias de los retos tecnológicos que vivimos. “Su trascendencia ha crecido y también, por ende, la cuota de responsabilidad del productor”.
 
“La competencia es encarnizada, no solo por un contrato para una producción, en el caso de los profesionales independientes, sino por la audiencia. El principio de que el fin justifica los medios se está convirtiendo en una regla. No me parece que esa sea la respuesta a la presión. La respuesta es elevar la calidad de lo que hacemos”.
 
Es muy fácil explotar la imagen de una persona para un determinado fin. Y a veces ni siquiera le dan la opción al productor, es algo que el cliente quiere. También se hace un uso poco prudente de la propiedad intelectual, con los mismos fines. Y ni hablar de producciones que inducen a engaño porque son comerciales disfrazados de noticias o documentales. Todo eso tiene que quedarle claro al profesional”, concluyó.
 
Por su parte Oscar Mathews, productor audiovisual y profesor universitario, destaca que desde el punto de vista académico una situación muy común es que los profesores no permiten a los estudiantes ser creativos y no respetan sus creaciones.
 
“Sencillamente se atreven a manipular los guiones, los hacen a su antojo y es ahí donde el trabajo hecho por el estudiante ve terminada su función como realizador y productor. Lo correcto es darle las herramientas, brindar las observaciones pertinentes para que sea el propio estudiante quien encuentre una solución a los errores señalados por su tutor; sin embargo, esto no ocurre en la práctica”, afirmó.
 
Por otra parte, comentó que algunos profesionales comenten el error de tomar imágenes “prestadas” de otras producciones audiovisuales y omiten la fuente. “Eso me parece reprochable y no tiene justificación. Es una obligación dar el mérito a quien lo merece y no ganarse el título de plagiador”.
 
Alejandra Fernández, productora de Canal 15 también destaca la importancia del Código al afirmar que es difícil identificar situaciones que incumplan el Código porque estamos acostumbrados a recibir los mensajes casi sin cuestionarlos.
 
“Me parece que en algo que es poco perceptible, apreciable, notorio, y es quién financia la producción. Muchas veces existe la intención de querer vender algo, desde un bien o un servicio, o que las personas adopten conductas que pueden ser indeseables, por medio de campañas en la televisión, y los ciudadanos no saben de dónde procede el dinero que paga esa producción, solo para poner un ejemplo.
 
Sostenidamente la televisión comercial, el cine y otras manifestaciones audiovisuales, andan en busca de ganancias. El dinero no es malo, pero el Código de Ética debe recordarnos ese fino hilo entre el afán excesivo por el dinero y el pago justo por nuestro trabajo”, comentó.
 
José Miguel González, productor audiovisual de Illusion Films aplaude que el nuevo Código contemple en su normativa todas las áreas de la comunicación. “Me parece que es una buena forma y a buena hora de que ya se le de igualdad de lugar a las otras profesiones con respecto al periodismo, porque la razón de ser de un Colegio es proteger y darle confianza y garantía a la sociedad con respecto a la labor que están recibiendo de parte de una agrupación de profesionales. Lo que es la razón de ser de un Colegio es su Código de Ética”, afirmó.
 
“Por más que se diga que una ficción no le llega a la gente o que una ficción es algo alejado de la realidad y por lo tanto se considera que no tiene impacto, o también en los documentales que tienen un discurso muy claro de parte del productor y en videos institucionales, uno al ser parte de la comunicación colectiva está influyendo sobre muchas personas, sobre la agenda pública, sobre el inconsciente colectivo. Es responsabilidad de cada uno velar por el bien de la sociedad ya que tenemos mucho poder de influencia en el público lo que acarrea deberes y responsabilidades”, comentó.
 
Dilemas Éticos
 
Pese a que el Código regula el ejercicio de la profesión, siempre se enfrentan dilemas éticos que deben resolverse en el momento y con las herramientas adquiridas a lo largo del ejercicio profesional.
 
Ana María Jiménez, Jefa Oficina Comunicación del TSE afirma que “con la experiencia se aprende a distinguir que las faltas que se puedan cometer en el ejercicio de la profesión no son siempre por problemas éticos, sino también, en muchos casos, falta de conocimiento respecto a la misma profesión que se ejerce. Es lo cierto que ambas perspectivas, la ética y el conocimiento, son indispensables para la cotidianidad profesional”.
 
Comenta que las situaciones donde se pueden cometer errores éticos es donde necesariamente un profesional actúe con irresponsabilidad y se incurra en irrespeto a los derechos humanos de una población.
 
Destaca que una de las formas de fortalecer el ejercicio de la profesión es estudiar e investigar constantemente. “Estar al tanto de las tendencias académicas y humanistas que impactan a la comunicación para adecuarlas al ejercicio diario de las RRPP, pero sobre todo colocar la ética como filosofía de vida y fundamento de la gestión laboral donde sea que uno se ejerza su profesión”.
 
Por su parte Luis Eduarte, Coordinador Fortalecimiento de Valores y Ética Institucional del Instituto Costarricense de Electricidad, afirma que como profesionales de la Relaciones Públicas y encargados de la imagen corporativa de cualquier organización, así como el tratamiento del clima laboral de la empresa, se debe ser muy cauteloso del trabajo que se realiza. “Los relacionistas públicos debemos tratar la noticia antes de divulgarla para evitar provocar malos entendidos y dañar la imagen y reputación de la organización”.
 
“Además por nuestro perfil profesional y al trabajar con gente de todo rango en la empresa, pero sobre todo con altos directivos gerenciales, debemos de asesorarlos de manera ética para no afectar a los empleados y por ende a sus públicos metas, o bien sus clientes”, comentó. Destaca que es importante para evaluar o mantener una mejora continua en el ejercicio de las RRPP siempre señalar cualquier información de la empresa que afecte positiva o negativamente, se debe decir para salvaguardar la confianza y cuidar la imagen corporativa y así no afectar a los clientes internos y externos.
 
Los publicistas deben aprender a conocer los intereses de sus públicos meta para complacer sus necesidades a través del correcto ejercicio de la profesión, pero nunca producir publicidad engañosa.
 
Marianela Jiménez, Publicista del MEP destaca que “en el campo de la publicidad, me parece fundamental que existan un marco de ética colegiado, que no limite la creatividad, pero que incentive entre los profesionales buenas prácticas en el ejercicio de la profesión, en marco de respeto hacia los consumidores. 
 
En nuestro país la publicidad engañosa en el tema de precio, la calidad y especificaciones del producto o servicio son los errores más comunes. En otros casos, se realizan mensajes publicitarios que no respetan lo establecido en la Declaración de los Derechos Humanos, enfatizó. .
 
Por otra parte Verónica Carranza, diseñadora publicitaria, afirma que en esta profesión también enfrentan situaciones éticas que se presentan en el ejercicio profesional. “Todos saben que por ejemplo una agencia grande le va a decir al diseñador gráfico que quiere un producto específico y el diseñador va a tener que acatar lo que le dice la empresa, porque si no lo despiden. El diseñador está indefenso al tener que acatar órdenes de la agencia a la que pertenece”.
 
Un factor que también afecta el correcto ejercicio profesional es que las universidades no están enteradas de que existe el Código. “Nosotros en diseño publicitario en la universidad no nos dicen que tenemos que venir a colegiarnos, es más la mayoría ni sabe. Yo supongo que de Diseño Publicitario es mínima la gente que se incorpora, pero sí creo que el Colegio de Periodistas debería de dar más a conocer que hay oportunidad de que puedan incorporarse otros profesionales de la comunicación, afirmó. “Siento que no se ha comunicado bien porque nosotros carecíamos de la información, sabíamos que no teníamos colegio y que estábamos a la deriva y que no teníamos nadie que nos defendiera”, comentó.
 
Con la aprobación de este Código donde se incorporan las diferentes profesiones de la comunicación: Periodistas, Relacionistas Públicos, Productores Audiovisuales, Diseñadores Gráficos y Publicistas, los cuales deben “regirse por los valores de libertad, respeto, solidaridad, integridad, justicia, veracidad, lealtad, responsabilidad, transparencia, equidad, calidad, excelencia y compromiso social, con el fin de ejercer la profesión con dignidad y honorabilidad, como lo señala el Artículo 4 del Código de ética de los y las profesionales en comunicación.

En próximos reportajes se analizarán diversas opiniones de profesionales en comunicación respecto al ejercicio ético de su responsabilidad como comunicadores.  

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